
¿Has leído o has oído hablar de "Tomar a la madre"?
A petición de varias personas que me habéis preguntado acerca de esto, escribo este post.
Quizá has visto por las redes sociales textos e imágenes que hablan de “Tomar a la madre”.
Suelen ser frases de Bert Hellinger, el creador de las Constelaciones Familiares.
Hablan de que tomar a la madre es tomar la vida.
Nos recuerdan que cuando tomamos a la madre, estamos a bien con lo que la vida nos trae: las relaciones, nuestra profesión, nuestras circunstancias.
En cambio, si rechazamos a la madre, rechazamos inconscientemente la vida que viene de ella, y rechazamos nuestras relaciones, nuestro trabajo.
De vuelta, nuestras relaciones, nuestra profesión, nos rechazan a nosotras.
Lo primero quiero explicarte qué es tomar a la madre y porque es tan importante.
Después quiero ofrecerte un ejercicio sencillo para que puedas hacer tú misma, y tomar más de tu madre y de la vida.
¿Qué significa "tomar a la madre"?
Significa que la aceptas tal y como es.
Significa que puedes salir de los juicios que haces o hiciste hacia ella.
Tu madre te dio la vida, y eso como mínimo.
En la mayoría de los casos incluso te cuido, te vistió, te alimento y te ayudó a curarte cuando enfermaste.
Pero incluso si no es así, te dio la vida, que es el bien más preciado que tienes.
Gracias a eso, y a que eligió a un papá para ello, estás aquí, puedes respirar, y puedes leer estas líneas.
Cuando le juzgas, cuando le exiges, cuando le demandas...
...cuando le haces críticas, cuando te pones “por encima” de ella pensando cómo lo tendría que haber hecho...
...como tendría que haber manejado su vida, su relación con tu papá, su trabajo o cualquiera de esas cosas que son asunto suyo, te niegas a tomarla tal y como es.
Esto no quiere decir que tengas que hacerte su mejor amiga, llamarla cada día o acceder a sus peticiones.
Simplemente significa ACEPTACIÓN.
Esta es sólo la primera de las dos claves que te voy a dar para tomar la fuerza de la vida a través de tu madre.
las dos claves para tomar a la madre, y con ella, tomar la vida.
- La primera es ACEPTACIÓN hacia ella, y hacia su destino.
- La segunda es GRATITUD por haberte dado la vida.
Aceptación significa que asumes que nadie mejor que ella supo hacerlo mejor, en su nivel de conciencia (lo que llamamos "en sus zapatos”) qué era lo mejor para ella o cómo sintió que debía actuar, o las decisiones que tomó.
Asumes y aceptas que no eres más ni mejor que ella.
Que no sabes más que ella en sus circunstancias.
Tienes la humildad suficiente para reconocer su grandeza frente a tí, que solo eras una niña (o niño).
Aceptas que no sabes si lo habrías hecho mejor en sus circunstancias.
Así te colocas en tu lugar y te predispones a recibir, como mínimo, la vida que te dio.
En segundo lugar, GRATITUD, por eso mismo, porque de todas las decisiones que pudo tomar, de todas las cosas que hizo, de todas las posibilidades que tuvo, una de ellas fue darte la vida.
Te concibió, te gestó, te parió.
De todas las decisiones que tomó tu madre, una de ellas fue darte la vida
Gracias a ello estás aquí, viviendo una experiencia con tus oportunidades, tus elecciones, tu desarrollo y tu aprendizaje.
Si humildemente reconoces que ella tomó sus mejores decisiones para su nivel de conciencia, te pones en posición de recibir, y recibiendo, puedes agradecer.
Cuando agradeces, entonces puedes integrar.
Puedes sentir en tu corazón el latido de la vida que llego a través de ella.
Puedes sentir dentro de ti el agradecimiento de estar viva.
¿Qué cosas te impiden tomar de mamá?
Pues por ejemplo, y aunque te suene fatal, la prepotencia.
la prepotencia se resume en el siguiente pensamiento:
“Yo lo hubiera hecho mejor”
¿Cómo lo sabes? Desde la distancia, desde fuera, se ve todo mucho más claro.
Pero es imposible que sepas qué decisiones hubieras tomado en su lugar, o qué reacciones hubieras tenido.
Mucho menos si esas decisiones te hubieran llevado "a mejor puerto".
Es prepotencia porque te jactas de tener más capacidades que ella, y repito, es imposible que lo sepas.
También, y sobretodo, lo que te impide tomar a tu madre tal y como es o fue, son los juicios que haces hacia ella.
Mi madre fue una cobarde por tal o por cual”
Debería haber dejado a mi papá”
No tendría que haber tenido (tantos) hijos”
Debería haber estudiado”
No me cuidó bien”
Tendría que haberme comprendido mejor”
Así un largo etcétera.
Si te reconoces en alguno de estos pensamientos, estás impidiéndote tomar la vida.
Simbólicamente, cuando haces estos juicios (o tienes estos pensamientos), es como si te pusieras por encima de ella.
Para que te hagas una idea visual de lo que digo, si cogiéramos los muñequitos para constelar, el muñeco que te representa a tí estaría detrás del de tu mamá.
Hay un secreto a voces: La vida va hacia delante.
Así que esto es muy gráfico:
Si la vida va hacia delante, y tu te colocas simbólicamente detrás de tu mamá, con tus juicios, creyéndote más grande que ella, no puedes recibir la vida.
Estás en el lugar equivocado, fuera del flujo de la fuerza de la existencia.
Además estás inconscientemente mirando a sus asuntos, en vez de mirar a los tuyos.
Esto hace que probablemente en los tuyos no te vaya tan bien como podría.
¿Qué puedes hacer para tomar a la madre?
La verdad es que espero que leer estas líneas, aunque breves, ya te haya ayudado a acercarte un poco más a la vida, dándote cuenta de tus juicios y siendo un poco más humilde.
Igualmente, quiero darte un sencillo ejercicio para que puedas “tomar a tu madre”, y “tomar la vida”.
1º busca un lugar tranquilo, donde puedas tener intimidad.
Si quieres, puedes ponerte una música relajante, que te ayude a bajar las revoluciones del día a día y conectar contigo misma.
2º Lo siguiente que vas a hacer es poner dos papeles en el suelo, a la distancia que tu sientas.
Uno de ellos te representa a ti, y el otro a tu mamá.
Te aconsejo que sea como mínimo a un metro y medio o dos para que puedas tener espacio de moverte y avanzar.
Respira hondo, siente tu cuerpo, y date un momento para relajarte antes de comenzar.
3º Cuando lo sientas, ponte en encima del papel que te representa a tí, respira, siéntete de nuevo.
Mira hacia el papel que representa a tu mamá, y permite que afloren los juicios o emociones que tengan que venir.
Conforme lo vas sintiendo, puedes expresar en voz alta aquello que te va surgiendo.
Intenta no entrar en la mente, expresar desde tu cuerpo, despacio, dejándote sentir.
4º Cada vez que expreses algo, respira, y siente si quieres avanzar, dar un paso hacia el papel que representa a tu mamá.
La idea del ejercicio es que puedas avanzar hacia tu madre, a tu ritmo, conforme vas desprendiendo de los juicios y las emociones bloqueadas o ancladas en el pasado.
Es importante que le hables desde tí.
Desde lo que tu sientes, desde lo que necesitaste, desde lo que te dolió, haciéndote responsable de tus emociones.
No te preocupes por el tiempo. No mires el reloj.
Hay quienes tardan 15 o 20 minutos, y hay quienes necesitan de una hora.
No es importante ser rápida o lenta, lo importante es que te estás dando la oportunidad de expresar, de soltar, de transformarte.
Ya verás como la Aceptación y la Gratitud acaban por hacer acto de presencia, y sea como sea, una parte de ti estará más conectada a la vida.
Espero que este ejercicio te sirva y te ayude, y como siempre, si quieres comentar tu experiencia en la web o en las redes sociales, estaré encantada de leerte
Si te gustó, ayúdame a compartirlo
¡Gracias!
Ante todo, muchísimas gracias por todo lo que publicas y por la calidad de tus post. Es un placer leerte, Esperanza.
En este artículo en concreto hay una frase que no he podido dejar pasar por alto. Que me chirría muchísimo. Es la siguiente: «Tienes la humildad suficiente para reconocer su grandeza frente a tí, que solo eras una niña (o niño)».
Personalmente (y repito, es una opinión personal) los niños y las niñas no son seres «inferiores» en ningún caso a ningún adulto.
El final de la frase, con «sólo eras un niño…», me da la sensación de que se deja la puerta abierta a que exista una jerarquía de poder de la persona adulta sobre la persona «niño/a» y con esto se puede perder el respeto hacía estas últimas.
Estoy seguro que no es lo que has querido expresar, o quizás sí, y sea yo el que está equivocado. Tan solo rompo una lanza a favor del respeto y la igualdad hacía niños y niñas.
Un saludo y reitero mi enhorabuena por tu web.
Hola Andrés, muchísimas gracias por tu comentario.
La verdad entiendo que de a confusión la frase.
A lo que quiero referirme es a un tema que tiene que ver con los órdenes del amor “Los padres son los grandes y los niños son pequeños”, unos dan y los otros reciben, y los responsables son los adultos mientras que los niños son inocentes.
No, no quiero referirme a la adultocracia. No se trata de poder de unos sobre otros.
Se trata de conjugar ese respeto del que hablas, hacia los niños y niñas, sus necesidades y también, asumir que cuando sólo éramos unos niños, no sabíamos mejor que nuestros padres que era lo que había que hacer.
Gracias una vez más por leerme y compartir tus “chirridos” y aportar al contenido.
Un abrazo
Gracias mil! Me ha encantado tu post. Una forma sencilla de explicar y un ejercicio muy ligero y completo para tomar a mi mamá.
Gracias por escribir este ejercicio práctico y publicarlo. Estuve buscando en la red ¿Cómo mirar a mi madre? y lo empecé a buscar después de haber leído en una página de constelaciones familiares sobre reconciliarme con mi madre, en ese artículo que leí decía que no sería capaz de mirar a mi hijo(a) mientras no fuera capaz de mirar a mi madre, y en mi caso como había venido costandome mirar a mi hija, quisé buscar sobre ello para que mi mirar hacia mi hija fuera distinto. Gracias por el ejercicio, después de hacerlo me siento tranquila, mejor.
Hola, buenas tardes. Como Decimos en Venezuela, «me quito el sombrero». Soy Psicólogo Clínico y tu lectura fue un post grado en terapia. Poder «cancelar» las deudas emocionales con nuestra madre es «abrirse a la vida», retomar el camino del que nunca hemos debido desviarnos. En terapia encontramos miles de personas casos parecidos, y tu aporte me parece excelente. De nuevo, muchiiisimas gracias.
Hola… Este ejercicio se puede hacer directamente con la madre en físico…
Es decir, caminar hacia ella personalmente, no con un representante, sino con tu propia mamá.
Hola Esperanza!
Me encantó este artículo
Pero me surgen dudas que quería comentarte
En mi caso personal, estoy manifestando problemas en lo profesional-laboral-económico y siento que debo mirar a la relación con mi madre
A mi me pasa algo bien diferente y no logro ubicarlo en ninguno de los ejemplos que das
En mi caso, siento que mi madre hizo muy bien muchas cosas, en su matrimonio con mi padre, en su vida profesional y laboral, en las relaciones interpersonales, y muchas veces me veo como no habiendo logrado alcanzar lo mismo que ella,
Cómo en una situación de inferioridad
Podrías ayudarme a poner un poco de luz en esto?
Dejemos que la experta hable, pero tal vez tu mamá no te miró por que siempre estaba ocupada, sientes que nada de lo que hagas será suficiente para que t voltee a ver. Como era tu relación con tu madre de pequeño?
Gracias, gracias, gracias
Me envío este post el universo a través de ti.
Un abrazo
Adoré tu post _)(_
Muchísimas gracias! Me alegra que lo disfrutases
Gracias mil por éste aporte, es genial, muy centrado en la esencia de los desajustes emocionales más frecuentes de la infancia y la juventud y súper bebible como lectura, gracias
Hola, te agradezco esto que haces, alguien me dijo; sana lo qu tengas pendiente con tu mama y asi sanas a la vez la relacion con tu hijo, gracias por la luz.
Gracias, gracias, gracias!
Esperanza, que claridad en todo el desarrollo de lo que significa «tomar a la madre». Puedo observar mi línea de vida desde mi madre y hasta hoy y darme cuenta tanto del contexto social en el que le tocó vivir como el familiar, y ella como un observador solitario tratando de comprender cada circunstancia, sea buena o mala y tomando decisiones. En una misma situación todos los seres reaccionamos de diferentes formas, ella tuvo que hacer lo mismo.
La madre es la «mujer maravilla» a la mirada de los hijos en los primeros años, y al crecer, cuando observamos con nuestras propios lentes la vida, ya sin la magia ni la inocencia de esos años, comenzamos a juzgar, y nos creemos convertidos en héroes y heroínas de nuestra propia vida, pero sin saber qué significa ello, puede pasar que si creemos que todo lo que nos sucede viene de «los otros», perdemos nuestro «libre albedrío» nuestro poder de saber que ahora la vida nos pertenece para elegir caminos, sea el que sea el que elijamos. Juzgar a la madre es juzgar a la vida.
Sentir gratitud y aceptación por el cobijo de sus brazos cuando nos dió la vida produce algo maravilloso y aunque hoy no esté presente, su calor y su amor me envuelven. Gracias!
Te quiero agradecer muchísimo por este ejercicio simple y poderoso a la vez!!! He hecho varias cosas de constelaciones pero por estos días me sentía bloqueada en muchos aspectos y dandome cuenta que en el tomar a mamá había algo que no estaba entendiendo y agradezco infinitamente haber encontrado tu post!!! Gracias, fuerte abrazo!!!
Desde el fondo de mi corazon gracias, no encuentro trabajo hace casi 2 años, por mas que busco y busco, nada, tengo 2 profesiones, hablo 3 idiomas y aun asi nada. Siento que el problema es que juzgo todo el tiempo a mi madre, por cómo es, por cómo actua, por cómo piensa y me siento superior en la mayoria de veces, se que está mal pero no se cómo me puedo detener y desde hace casi 15 días estoy leyendo sobre constelaciones y buscando ejercicios y el que te hayas dado el trabajo de hacerlo se agradece demasiado. Sé que este ejercicio me ayudará. Gracias Dr. Castello.
Muy bien explicado, tomar a la madre.. Gracias gracias gracias
Gracias . Intentare hacer el ejercicio. La teoria la entiendo pero no puedo aceptarlo. Si la juzgo, tambien hice el trabajo de ponerme en sus zapatos pero no puedo entender y creo q deveria de haberse quedado con sus dos hijos y no tenerme. Ella muy probablemente si solo hubiese dependido de ella no estaria viva.
Hice lo q no hizo ella , yo la cuide porq no me parecia juzto cuando enfermo nadie podia ni sus queridos hijos a los q si cuido. Pero no puedo perdonarla ni quererla.